Los bancos y las empresas fintech actuales deben ser capaces de adaptar sus servicios con agilidad para responder a la competencia, los cambios del mercado y las nuevas normativas. A veces, en cuestión de días, si no de horas.
Un banco puede necesitar ajustar los tipos de interés de sus préstamos para compensar el aumento de los costes de financiación, ofrecer una moratoria en el pago de hipotecas o modificar rápidamente las condiciones de una tarjeta de crédito.
Ante la rápida evolución de las condiciones del mercado y las necesidades de los clientes, los responsables de la toma de decisiones en los bancos se enfrentan a un dilema: ¿cómo ofrecer productos de alta calidad con rapidez, garantizando al mismo tiempo la eficiencia en costes y tiempo?
Sistemas de caja cerrada: un freno para la innovación de productos
Muchos bancos actuales operan con sistemas heredados de caja cerrada. En un sistema de caja cerrada, el código del producto subyacente está bloqueado por el proveedor, lo que impide que el banco pueda definir las características de sus productos. Algunos sistemas ofrecen un conjunto limitado de parámetros de configuración, pero, en general, siguen siendo inflexibles e incapaces de adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado.
Estos sistemas eran adecuados para una época pasada, la de la banca telefónica y de sucursal, cuando los clientes solo esperaban una oferta básica de productos, como cuentas corrientes, cuentas de ahorro y tarjetas de crédito. El sistema de caja cerrada simplemente no permite al banco crear productos innovadores y personalizados, ya que se limita a un conjunto de parámetros preestablecidos.
Un sistema de caja cerrada no se adapta a las necesidades de los clientes modernos. Restringe la innovación de productos de varias maneras, entre ellas:
- Cambios manuales: Los bancos que utilizan sistemas heredados de caja cerrada tienen dificultades para realizar cambios automatizados en productos o cuentas de forma masiva. Para modificar una condición en muchas cuentas, como cambiar los tipos de interés o las comisiones, el banco depende de que el proveedor realice esos cambios manualmente. Esto resulta costoso y lento. En ocasiones, los bancos se han visto obligados a eliminar líneas de productos completas al no poder ajustar sus condiciones a la nueva normativa.
- Dependencia del proveedor: Los proveedores de software heredado suelen gestionar todo el código fuente y ofrecen interruptores para activar o desactivar un conjunto limitado de funciones. El proveedor es responsable de los sistemas centrales y de producto (tarjetas de crédito, cuentas corrientes y de ahorro, préstamos, etc.). Como el código del producto subyacente no está disponible para el banco, este debe depender del proveedor para modificar los productos existentes o configurar otros nuevos.
- Fiabilidad del servicio: En un sistema heredado, muchos de sus servicios están estrechamente vinculados y dependen unos de otros. Esto significa que un pequeño cambio en un área del sistema, ya sea programado o reactivo, puede afectar a una gran parte del servicio, o incluso a su totalidad.
Contratos inteligentes: un lienzo en blanco para que los bancos diseñen cualquier producto
Vault Core es diferente: es un sistema de caja abierta. Permitimos a los bancos crear cualquier producto financiero a través de un motor de productos universal (Universal Product Engine). Con este motor, los bancos pueden acceder a una biblioteca de productos financieros preconfigurados, documentación integral, herramientas y nuestro marco de desarrollo de productos: los contratos inteligentes.
Los contratos inteligentes permiten a los bancos redactar su propia lógica y crear productos desde cero mediante una interfaz sencilla. El banco puede desarrollar estos productos rápidamente, realizar cambios masivos sin depender de Thought Machine y hacerlo sin riesgo alguno de alterar el código crítico de la plataforma. Los contratos inteligentes impulsan la innovación de productos por varias razones, entre ellas:
- Control: La capa de configuración de Vault Core está desacoplada de la capa de plataforma, lo que permite a los bancos realizar cambios en los productos sin necesidad de bifurcar el código de la plataforma común. Con los contratos inteligentes, los bancos pueden definir la lógica del producto para actualizar, replicar o modificar sus ofertas sin depender de Thought Machine.
- Agnóstico al producto: El motor de productos de Vault Core es universal por definición. No tiene en cuenta, ni se ve afectado de ninguna manera, por los productos que ejecuta. Esta elección de diseño intencionada garantiza que nuestros clientes puedan crear cualquier producto que deseen, con la configuración que prefieran.
- Biblioteca de productos: Todos nuestros clientes pueden acceder a una biblioteca global de productos que contiene contratos inteligentes preescritos, desde cuentas corrientes, de depósito y de crédito hasta monederos multidivisa y productos que cumplen con la Sharia. Pueden personalizarlos antes del lanzamiento o crear productos innovadores desde cero utilizando código Python.
- Configurabilidad a nivel de funciones: A diferencia de los sistemas de caja cerrada, los bancos también pueden definir los parámetros de cada contrato inteligente a nivel de función, lo que hace que la personalización de productos sea mucho más rápida que antes. Las divisas, los tipos base, los tipos de interés, las comisiones por pago y los plazos de los préstamos son parámetros que el banco puede definir y modificar fácilmente en el contrato inteligente.
- Herramientas de primer nivel: Los bancos pueden acceder a documentación integral y al kit de desarrollo de software (SDK) de contratos inteligentes. Estas herramientas permiten a los bancos simular el comportamiento de los contratos inteligentes para garantizar que todos los productos estén bien probados, bien diseñados y tengan un alto rendimiento antes de su lanzamiento.
Entonces, ¿qué significa esto en la práctica?
Tomemos como ejemplo a nuestro cliente, Trust Bank.
Trust utilizó contratos inteligentes preconfigurados para acelerar la entrega de productos. El banco configuró y desarrolló estos contratos para lanzar un conjunto inicial de productos integral que incluía tarjetas de crédito, cuentas de ahorro y seguros de accidentes personales para familias. Tras el lanzamiento, Trust ajustó los parámetros de los productos y creó nuevas funciones en cuestión de días basándose en los comentarios de los clientes.
Los bancos que utilizan sistemas de caja cerrada dependen del proveedor para realizar iteraciones en los productos predefinidos. El desarrollo de productos en sistemas heredados lleva muchos meses, incluso años. Por el contrario, Trust pudo innovar a un ritmo mucho más rápido sin depender de Thought Machine.
Por otro lado, un banco podría intentar crear un producto financiero innovador desde cero. Por ejemplo, nuestro cliente, C6 Bank, quería lanzar una cuenta de compensación de carbono que monitorizara las transacciones de las cuentas de crédito, débito y cheques de un cliente mediante un motor de cálculo. El motor monitorizaría y mediría las transacciones en relación con el consumo de CO2 o una medida equivalente.
Todo esto fue posible gracias a los contratos inteligentes, que permitieron a C6 Bank crear el producto desde cero utilizando un subconjunto de código Python. C6 definió la lógica del producto y se asoció con un motor de CO2 para lanzar este producto innovador.
Con un sistema de caja cerrada, el banco habría tenido que pedir al proveedor que creara un producto nuevo, lo que resultaría costoso y lento. Este producto habría quedado aislado de las cuentas de crédito, débito y otras, lo que habría dado lugar a una experiencia general del cliente más deficiente. El banco no habría podido iterar el producto con mejoras innovadoras sin depender del proveedor.
Dejar atrás el mundo de la tecnología heredada
Los sistemas de caja cerrada son frecuentes en la tecnología bancaria. Ofrecen interfaces de poco o nulo código para que los bancos realicen ajustes marginales en los productos, al tiempo que vinculan estrechamente la configuración del producto a las operaciones principales. Esta opacidad e inflexibilidad no funcionarán en un mundo donde los clientes bancarios exigen y esperan más cada día.
Con la tecnología moderna de caja abierta, la banca cambiará para mejor. Los bancos ya no tendrán que preocuparse por cómo crear funciones: simplemente las crearán.







