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Yoav Ash, gerente sénior de producto, Vault Payments, Thought Machine

June 7, 2023

El diseño basado en el dominio y el futuro de los pagos

Los consumidores exigen hoy una experiencia de pago fluida, cómoda y segura, a la que puedan acceder fácilmente desde diversos dispositivos.

Introducción

Con el paso del tiempo, las plataformas de orquestación de pagos en los bancos han evolucionado como un conjunto de sistemas aislados para satisfacer los requisitos específicos de diferentes redes de pago.

Como resultado, agregar el acceso a los canales front-end, integrarse con la infraestructura bancaria, la facturación y realizar análisis en estos sistemas puede resultar difícil. Requiere mucho tiempo y recursos cuando se necesitan cambios para cumplir con nuevos requisitos normativos o para añadir nuevas funciones que mejoren la experiencia del cliente. Admitir nuevas redes de pago o casos de uso suele implicar una inversión significativa y una interrupción de las operaciones comerciales. La necesidad de operar múltiples sistemas también conlleva consideraciones de costes, incluidos los de licencias y soporte operativo.

¿Por qué los bancos necesitan un nuevo motor de pagos?

Los bancos se enfrentan al desafío de gestionar métodos de pago múltiples y diversos, incluidos los tradicionales como el efectivo, los cheques y las transferencias bancarias, y otros más recientes como los pagos digitales, los pagos móviles y los pagos de comercio electrónico. Cada método de pago tiene sus propias características y requiere sistemas y procesos diferentes para su soporte; por consiguiente, una infraestructura de pago común suele consistir en múltiples plataformas de pago.

Es lógico que los bancos quieran consolidar los procesos de pago en una única plataforma. Al hacerlo, los bancos obtienen eficiencia operativa y de costes, reducen su exposición a riesgos de ciberseguridad y cumplimiento normativo, y pueden ofrecer una experiencia al cliente sin fricciones.

El panorama actual
Imaginemos un panorama mucho más claro

Sin embargo, consolidar métodos, esquemas y tipos de pago múltiples y dispares en una sola plataforma presenta desafíos.

Los diferentes métodos de pago pueden tener requisitos comerciales, normas de cumplimiento y procedimientos variables, lo que conlleva consideraciones técnicas adicionales. Por ejemplo, un procesador de tarjetas de crédito debe ser capaz de responder a las solicitudes de autorización en cuestión de unos pocos cientos de milisegundos. También debe conocer las garantías del esquema de la tarjeta.

Por el contrario, el procesamiento de lotes de domiciliación bancaria no es sensible al tiempo, pero el procesador debe ser capaz de programar el envío de pagos y liquidarlos a lo largo de varios días. Los sistemas modernos de pago instantáneo, como RT1 y FedNow, utilizan mensajes ISO 20022 únicos, mientras que los sistemas más antiguos, como BACS y ACH, utilizan archivos con formatos propietarios.

Los bancos no encontrarán un sistema de pago con conectividad para todos los métodos, ya que no pueden anticipar todos los nuevos métodos de pago que puedan surgir en el complejo y cambiante mundo financiero actual. Basta con observar los métodos de pago que han aparecido en los últimos dos años para confirmarlo.

Y aquí reside el punto clave de este artículo: los bancos necesitan un sistema único de orquestación de pagos para simplificar su infraestructura, reducir el coste de propiedad y de cambio, y al mismo tiempo obtener un control total sobre el comportamiento de sus pagos y la flexibilidad necesaria para preparar la solución para el futuro, añadir nuevos métodos de pago e innovar.

¿Cómo debería ser un motor de pagos moderno?

Componentes de conectividad ligeros con un motor de orquestación universal configurable

La consolidación mediante la simple combinación de todo en una sola caja no es posible, ya que la conexión a la mayoría de los sistemas de pago sigue requiriendo hardware y software dedicados, con una capacidad limitada o nula para ser compartidos entre diferentes redes.

Por lo tanto, tiene sentido mantener componentes de conectividad dedicados a cada sistema de pago. Estos componentes deben ser lo más «ligeros» posible y ocuparse únicamente de los protocolos de conectividad y la transformación, de modo que la funcionalidad común pueda ser proporcionada por el motor y no duplicada en cada conector de sistema de pago.

Un ejemplo de motor de orquestación universal configurable

Capacitar a los bancos para crear su propia orquestación de pagos

Cuando se trata de orquestar el ciclo de vida de diferentes tipos de pago, el desafío es importante pero no insuperable. Todos los pagos son iguales en esencia: un movimiento de fondos de una cuenta a otra. Siendo así, ¿seguimos necesitando una solución dedicada para cada tipo de pago? ¿Sería posible construir una solución que pudiera soportar múltiples flujos y, además, sería posible permitir que los usuarios creen estos flujos?

Antes de ver cómo hemos logrado esto para los pagos, veamos un ejemplo de un ámbito completamente diferente: los videojuegos.

En los inicios del desarrollo de juegos, los ingenieros tenían que construir su tecnología desde cero para soportar capacidades como la simulación física, el renderizado, la conectividad y los sistemas de scripting. Este proceso requería mucha mano de obra y exigía una gran experiencia en programación y un profundo conocimiento del hardware subyacente.

Hoy en día, sin embargo, motores de juego como Unreal y Unity han cambiado la forma en que se hacen los videojuegos al proporcionar a los desarrolladores un marco preconstruido para crear juegos. Estos motores incluyen muchas funciones, como la simulación física, el renderizado y el scripting. Estas funciones permiten a los desarrolladores dedicar más tiempo a centrarse en la lógica de su juego, utilizando scripts que aprovechan la tecnología subyacente proporcionada por el motor del juego.

El motor de juego no es una herramienta de creación de software de propósito general. Proporciona un conjunto específico de herramientas destinadas a la creación de juegos, lo que hace posible construir géneros de juego muy diferentes porque las herramientas fundamentales que requieren son las mismas.

Los juegos consumen muchos recursos, lo que plantea la duda de si un motor de propósito general puede ofrecer el rendimiento esperado. En realidad, dado que estos motores son construidos y optimizados por expertos en su campo, logran un rendimiento muy superior al que la mayoría de los desarrolladores podrían conseguir si construyeran sus propios motores personalizados.

El enfoque descrito anteriormente se aplica a los pagos porque permite a los bancos construir la orquestación de pagos de forma fácil y rápida; no hace falta un ejército de ingenieros para crearlo todo desde cero.

Conocimiento del dominio

Un aspecto común del procesamiento de pagos es que puede considerarse una línea de producción, donde un sistema de transporte mueve los pagos de una estación de trabajo a la siguiente. En el caso de los pagos, qué estaciones de trabajo utilizar y qué orden seguir cambiará dependiendo del tipo de pago, y nuestra plataforma de pagos debe permitir a los usuarios configurar sus propias líneas de producción de pagos.

Esto podría implicar que la herramienta adecuada para el trabajo es un motor de flujo de trabajo, pero en la práctica, esto está lejos de ser así.

Para empezar, un motor de pagos debe ser altamente eficiente, fiable y priorizar dinámicamente los pagos en función de sus acuerdos de nivel de servicio, algo en lo que los motores de flujo de trabajo fallan. Además, un motor de pagos debe conocer el dominio de los pagos y proporcionar herramientas específicas que los desarrolladores puedan utilizar en todos los tipos de pago; de lo contrario, los usuarios tendrán que construir estas herramientas por su cuenta.

Por ejemplo, los pasos básicos del procesamiento de pagos son la validación, la autorización, la compensación y la liquidación. Cada paso tiene requisitos y procesos específicos según la situación, pero todos trabajan en última instancia hacia el mismo objetivo de completar una transacción exitosa.

¿Cómo debería funcionar un motor de pagos moderno?

Volvamos a los métodos de pago que tratamos en los ejemplos anteriores: una autorización de tarjeta y un adeudo directo. En esencia, ambos representan la intención del cliente de autorizar a un comercio a retirar dinero de su cuenta. Por lo tanto, no es de extrañar que los pasos para gestionarlos sean bastante similares:

  1. Recibir el mensaje de la red de pagos
  2. Verificar la transacción con un registro de datos de autorización preexistente
  3. Consultar un motor de fraude para tener cierto nivel de confianza de que el cliente realmente autorizó el pago
  4. Aplicar controles: limitar el número o el tipo de transacciones
  5. Asegurarse de que el cliente tenga fondos suficientes en su cuenta para cubrir el pago y reservar dichos fondos para la liquidación

Al observar una instrucción de transferencia de crédito de un cliente para pagar desde su cuenta, seguimos viendo similitudes en el proceso. El pago debe ser analizado para detectar posibles fraudes y el cliente debe tener fondos suficientes para cubrirlo. Este tipo de pago requiere además otros pasos: validar el destino del pago, calcular las fechas de procesamiento y, tal vez, asignar una comisión.

El sistema de pagos moderno debe ser una plataforma verdaderamente agnóstica al tipo de pago, pero consciente del dominio de pago. Debe representar todos los tipos de pago utilizando un estándar común (ISO 20022 es ahora el estándar de facto para pagos en todo el mundo) y debe encapsular los pasos comunes de procesamiento de pagos en bloques de construcción, permitiendo a los usuarios organizarlos en el orden correcto e inyectarles lógica específica del usuario y del sistema de pagos.

Todo esto debe lograrse manteniendo la plataforma de pagos eficiente y fiable. Es agnóstica al tipo de pago, utilizando el mismo motor para procesarlos todos, pero capaz de priorizar según los SLA esperados para cada uno.

Ejemplo de flujo de trabajo de un motor de pagos moderno

En resumen

El panorama de los pagos está cambiando rápidamente, combinando métodos antiguos y nuevos, lo que da lugar a nuevas expectativas por parte de los clientes. Los consumidores exigen ahora una experiencia de pago fluida, cómoda y segura a la que puedan acceder fácilmente a través de diversos dispositivos.

La aparición de empresas fintech y proveedores de servicios de pago no bancarios ha aumentado este desafío. A menudo ofrecen soluciones más innovadoras y centradas en el cliente, lo que provoca un alejamiento de los servicios bancarios tradicionales.

Para contrarrestar esta tendencia, los bancos deben priorizar las inversiones en tecnología para seguir el ritmo del cambiante panorama de los pagos y ofrecer a sus clientes el nivel de comodidad y seguridad que esperan. No cumplir con estas expectativas podría llevar a una pérdida de clientes y a una disminución de la cuota de mercado del banco.

Las redes de pago se están convirtiendo cada vez más en productos básicos y sirven como meros mecanismos de conectividad para comunicarse con esquemas de pago específicos. El verdadero poder y la flexibilidad de los futuros sistemas de pago residen en el motor de orquestación, que puede gestionar y agilizar eficazmente los flujos de pago a través de múltiples fuentes de pago.

El motor de orquestación es el cerebro detrás del sistema de pagos, permitiendo a las empresas ofrecer a sus clientes la mejor experiencia de pago mientras optimizan sus operaciones de pago.

Un motor de orquestación eficaz permite a las empresas personalizar los flujos de pago, gestionar el riesgo y obtener información sobre los pagos en tiempo real.

Para evaluar correctamente un motor de pagos moderno, los bancos deben adoptar un enfoque integral y considerar las herramientas disponibles y su capacidad para adaptarse a diversos casos de uso, en lugar de limitarse a evaluar la compatibilidad del motor con escenarios específicos y conocidos; es necesario adoptar una mentalidad vanguardista y superar las limitaciones de las ofertas actuales.

Para facilitar la integración de nuevos métodos de pago o fomentar la interconectividad entre múltiples modalidades, resulta sensato buscar un motor de pagos que cuente con los recursos necesarios: que sea agnóstico respecto al método de pago, cumpla con la norma ISO 20022, sea eficiente y fiable.

Por último, el motor de pagos ideal debe ofrecer una capacidad de configuración inigualable sin sacrificar el rendimiento ni la fiabilidad.